domingo, 25 de septiembre de 2011

Episodio CXXVI

UPDATE: Actualizo para decir que me ha tocado una entrada VIP para el GameFest que incluye los cuatro días (yo tenía mi entrada para el viernes que ahora tendré que revender xD) Así que es bastante probable que el episodio 127 no salga el 4 de Octubre sino el 11, de todas formas se intentará ^^

Título: The True Will
Tamaño: 6'5
Dedicado a: N/A


Episodio 


CXXVI
J
onyo y Shawn caminaban sumidos en un silencio incómodo. El caballero del rayo buscaba la manera de hacerle hablar para tratar de sonsacarle la verdad sobre Arturo, pero estaba en desventaja, no conocía a Shawn, no sabía por dónde entrarle ni por donde le podía salir él, y si levantaba la más mínima sospecha, se arriesgaba no sólo a perder el entrenamiento, también a perder la única posibilidad de conseguir averiguar la verdad. No tenía opción, debía conocer a su objetivo hasta encontrar una manera de llegar a la verdad, y el único modo posible en esa situación era entablar una conversación con él.

“¿En qué consiste mi entrenamiento?” preguntó para romper el hielo.

“Muy pronto lo verás” le contestó Shawn.

“¡Es bueno! ¡Sabe hacia dónde me dirijo y evita mis preguntas! – pensó, pero no se rindió e inmediatamente preguntó de nuevo – Ayer dijiste que vendría alguien para colaborar en mi entrenamiento, ¿de quién se trata?”

“Está en camino, aunque eso ahora mismo no importa. Su participación es para la segunda fase de tu entrenamiento, tenemos que completar la primera antes de que llegue, si no, no podrás continuar”.

“Pero aunque no he empezado esa primera fase, ya has llamado a quien sea, es decir que confías en mí y en que voy a superar esa primera fase, ¿me equivoco?”

Shawn no contestó. En su lugar se empezó a reír de forma descontrolada y a viva voz, descolocando totalmente al caballero del rayo, que no entendía nada de lo que estaba pasando.

Mientras tanto, Arturo vagaba por el desierto helado de su interior, cada vez más débil, caminando lentamente, tiritando, mojado, helado, cansado, pero todavía no derrotado, buscándose a sí mismo.

“¿Cuánto tiempo ha pasado ya…? – Se preguntaba en sus pensamientos – Llevo tanto tiempo dando vueltas por este lugar que he perdido la noción del tiempo… Ya casi no siento las piernas del frío, no soy capaz de producir fuego para calentarme, siento el viento tan fuerte que es capaz de frenarme, siento el agua tan dura que en vez de gotas parecen balas, y cuando los rayos caen cerca, la onda expansiva me tira al suelo y tardo otro rato en levantarme, ¿qué se supone que tengo que encontrar en este lugar?”

Al cabo de un rato divisó algo extraño a lo lejos. Estaba a tal distancia que tan sólo divisaba un punto negro en el horizonte, pero él sabía que era algo anormal. La ilusión de descubrir algo que le ayudara en su objetivo le hizo recuperar parte de sus fuerzas. Corrió lo más rápido que pudo hacia ese lugar, y el punto fue tomando forma. Primero se dividió en varios puntos, que después fueron tomando forma a medida que avanzaba. Sus fuerzas ya estaban menguadas, cada vez avanzaba a menor velocidad, y según se acercaba iba imaginando lo que había encontrado, hasta confirmar sus temores al llegar allí.

“Estos son…”

Ante sus ojos se encontraban los cuerpos del resto de caballeros, todos bocabajo, inmóviles, heridos, magullados, desarrapados, fríos, muertos. Estaban incluso Verónica e Isabel. Alrededor del cuerpo de Fidel había una mancha negra de ceniza en el suelo y todo su cuerpo estaba cubierto por la misma sustancia, pero no tenía ni una herida y estaba encorvado. Isabel tenía el cuello en una posición antinatural, tal como había muerto en la realidad, al igual que Verónica, que no presentaba signos de violencia, pero su piel estaba azulada y la expresión de su rostro denotaba un terrible dolor interno. Gabriel tenía severos y profundos cortes en su cuerpo, pero no eran limpios, más bien parecía que le habían desgarrado la carne al hacérselos. Reik sólo tenía una marca notable alrededor del cuello y Jonyo tenía golpes de todo tipo en toda la superficie de su cuerpo, como si se hubieran ensañado de forma especial con él.

“Ey, ¿estáis bien?”

Arturo estaba en estado de shock, y no se le ocurrió otra cosa más inteligente que decir. Le dio por comprobar por sí mismo el estado de sus compañeros y le dio la vuelta al cadáver de Reik, pero incluso él no pudo evitar echarse para atrás del susto cuando vio que tenía los ojos bastante sacados para afuera, los labios violáceos y la lengua colgando.

“Están muertos…”

Se acercó a Fidel y vio que tenía los ojos en blanco y las manos con signos de quemaduras. Luego intentó acercarse a Gabriel, pero el charco de sangre seca que había alrededor de su cadáver le sirvió como prueba para confirmar su estado.

“Todos muertos…”

Ya no se acercó a ninguno más. Se quedó unos segundos parado entre los cuerpos de sus compañeros, intentando tranquilizarse y pensar.

“Tengo que calmarme – respiró hondo – Todavía recuerdo lo que me dijo el espíritu del primer caballero del fuego… Este lugar está dentro de mí mismo… Refleja mis miedos y mis esperanzas… Lo que quiere decir, que esta imagen no es real, es tan sólo un reflejo de lo que pasará en el futuro si no consigo recuperar mis poderes. Pero ahora, ¡mis amigos no están muertos!” exclamó bien alto.

En ese mismo instante, los cuerpos de los caballeros desaparecieron y Arturo se vio de nuevo en medio de la nada.

“Mi propio inconsciente ha tratado de jugarme una mala pasada, y ha estado cerca de conseguirlo. Pero, si esos eran mis miedos, en algún lugar tiene que haber algo que represente mis deseos y mis esperanzas, puede que eso me ayude a recuperar mis poderes. Tengo que encontrarlo”.

En el exterior, Reik y Peter continuaban con su conversación.

“¿Entrenar? ¿Para qué iba a querer yo entrenar?”

Peter se hacía el loco y trataba de ocultar sus verdaderas intenciones, aunque no iba a conseguirlo.

“Mira… Ya tengo suficiente con estar en esta isla perdiendo el tiempo, como para que encima me lo hagas perder tú también. No me mientas, escuché la conversación que tuviste con Arturo”.

“¿Estabas escuchando? ¡¿No sabes que eso es de mala educación?!”

“Continuas haciéndome perder el tiempo”.

“Hmpf… – Entendió que no tenía sentido seguir ocultándolo – Bueno, y si fuera cierto, ¿eso qué cambia?”

“Que estás de suerte, voy a ayudarte a entrenar. En algo me tengo que entretener mientras todos estos terminan de hacer sus cosas”.

“¿Y no sería más lógico que buscásemos a Arturo? ¿O su cuerpo?”

“No digas tonterías. Si Arturo estuviese muerto de verdad, no habría venido a decírnoslo como si tal cosa. Ha tratado de reírse de nosotros, y si con los demás lo ha conseguido, pues que hagan lo que quieran, así están entretenidos ellos también, pero conmigo no cuela”.

“Tengas razón o no, ya hay gente buscándole, así que me despreocuparé. Vale, acepto encantado tu ayuda”.

“¿Tenías pensado algún objetivo en concreto o simplemente quieres volverte más fuerte?”

“Por supuesto que tengo un objetivo en concreto. Te cuento…”

Después de encontrar sus miedos, el caballero del fuego había continuado caminando dentro de sí mismo con la firme intención de hallar algo que le sirviera para conseguir aquello por lo que estaba allí.

Echó la cabeza para estornudar por el frío, y al volver la vista al frente encontró a Mesa frente a sus ojos. Tenía los ojos en blanco, sonreía y estaba levitando. Aparte de llevarse la sorpresa de encontrárselo de repente, Arturo no hizo nada más. Se quedó quieto, mirándole fijamente, sin mover un dedo. Mesa dio una voltereta hacia atrás en el aire y aprovechó el impulso para cargar contra el caballero, que continuó sin hacer nada.

“¡Ya basta!” exclamó en el momento en que Mesa iba a chocar contra él.

El cuerpo de Mesa le atravesó como si fuera un fantasma y después se desvaneció tan rápido como había aparecido.

“Como la teniente fue derrotada en nuestro primer encuentro en Petoria, no la consideramos una amenaza real, y al vencer al Capitán Lardo en Nexus, siga vivo o no, el único que queda con poder real es Mesa. Por eso sólo ha aparecido él. Buen truco, pero ya empiezo a entender cómo funciona esto. ¡No vas a poder conmigo!” gritó al cielo ennegrecido.

Cuando se quiso dar cuenta, estaba rodeado de viejos enemigos, todos con los ojos en blanco y una sonrisa malvada. Miss Jewel, Seagram, Dikna, Alá, Duckman, JesuCristo, Yolien, Wancho, Snape, incluso la versión poseída de Reik. No faltaba nadie.

“Muchas de estas personas ya no son mis enemigos, o lo eran porque estaban siendo manipulados en contra de su voluntad. Jugar con su recuerdo es algo que no voy a consentir”.

Continuó caminando, ignorándoles completamente. Atravesó a Miss Jewel, que se desvaneció al hacerlo, y después Reik poseído se cruzó en su camino, pero le espantó como si fuera una mosca y también se desvaneció. El resto fueron corriendo la misma suerte poco a poco. Algunos se abalanzaron contra él por detrás y desaparecieron al tocarle, y otros continuaron caminando a la vez que él hasta que se rindieron y dejaron de tener una razón para existir.

“No dejo de encontrarme con fantasmas, tanto del pasado como del futuro, pero todos tienen que ver con situaciones desagradables – meditaba el caballero – Miedo, odio, violencia… ¿Por qué no encuentro nada que me ayude a salir de aquí junto a mis poderes?”

>>“¿Qué es lo quieres realmente?” recordó las palabras del espíritu.

“¡Es cierto! Héctor me dijo que primero necesitaba encontrar la respuesta a esa pregunta… ¿Qué es lo que quiero realmente? Estuve hablando con Peter sobre eso esta mañana. Quiero recuperar mis poderes para terminar con esta guerra y poder vivir tranquilo. Pero la verdad es que, desde que estoy aquí dentro, ni siquiera lo he intentado. Este mundo está en mí, es mi mundo. Debería ser capaz de utilizar mis poderes aquí dentro, del mismo modo que he podido hacer desaparecer a los fantasmas. Es más, ¡también debería ser capaz de cambiar el clima y el relieve! ¡¡Debería ser capaz de cualquier cosa!!”

Se concentró. Deseó con todas sus fuerzas cambiar las cosas. Deseó recuperar sus poderes, Deseó que desapareciera el frío, la lluvia, el viento, el hielo y los rayos y la tierra árida, y que en su lugar apareciera el sol, el cielo, la naturaleza y la vida. Y deseó ver a Mesa y al Señor Oscuro derrotados para siempre. Cerró los ojos y apretó los puños con fuerza para ver cumplido su anhelo. Los abrió de nuevo esperando haber cambiado las cosas, pero se encontró con que todo seguía igual. Seguía haciendo frío, seguía lloviendo, seguía soplando el viento, seguían cayendo rayos, la tierra seguía helada y muerta. Y todo dentro del más absoluto silencio.

“¿No ha funcionado? ¿Por qué? Creía que se trataba de eso… Tampoco he recuperado mis poderes, ¿por qué?”

>>“¿Qué es lo quieres realmente?” volvió a recordar.

“¿Significa esto… que acaso… no es esto lo que quiero realmente?”

En ese preciso instante, llegaron a su cabeza palabras que él mismo había pronunciado.

>>“Esta es la primera vez que estamos todos juntos desde que dejamos Arcadia… -recordó su conversación con Peter – Primero se fue Reik, luego Fidel, y Jonyo estuvo a punto también una vez… Parecía que por donde pasaba, todo se separaba. Sin embargo, por culpa de mi situación, todos nos hemos vuelto a reunir.”

“No… No puede ser… – cayó de rodillas – Entonces, se trataba de eso… Que ciego he estado… Por eso no he recuperado mis poderes, porque yo… – golpeó varias veces la tierra helada con el puño – ¡Nunca he querido recuperarlos!”

El viento, la lluvia y los rayos cobraron más intensidad ante aquella declaración.

“Lo sabía… Sabía que si recuperaba mis poderes todos se separarían de nuevo… Fidel irá a por Mesa… Jonyo a por el Caballero Negro… Cada uno se irá por su lado… El único motivo que los retiene aquí soy yo… Lo que de verdad quiero es no tener que volver a perder a nadie más, pero si recupero mis poderes condenaré ese deseo, por eso no he podido recuperarlos…”

Los fantasmas de Miss Jewel y los demás volvieron a aparecer a su alrededor y fueron acercándose poco a poco. Arturo perdió las fuerzas que le quedaban y cayó tendido en el suelo.

“La vida me ha puesto en medio de una encrucijada de la que no puedo salir… Para recuperar mis fuerzas necesito lo que quiero realmente, pero lo que quiero realmente se esfumará si consigo mis poderes…”

El fantasma de Yolien sacó la sierra que llevaba a la espalda, el de Reik y el de JesuCristo sus espadas, el de Seagram una bomba y Miss Jewel su pintalabios. Esos cinco se adelantaron del grupo, rodearon al caballero del fuego y alzaron sus armas para atacar todos a la vez.

“Perdonadme, amigos. No lo he conseguido”.

Fidel estaba examinando la zona alrededor del volcán, cuando de pronto sintió algo extraño.

“¡¡!! – Se paró de repente en el aire – Me ha parecido sentir la energía de Arturo. Ha sido sólo durante un instante, pero estoy seguro de que era su energía. ¡Está vivo! ¡Y tiene que estar por aquí!”

Bajó a tierra hasta la cima de la montaña, donde estaba el cráter, y empezó a investigar la zona.

“¡¿Arturo?! – le llamó – ¡¿Estás por aquí?!”

No obtuvo respuesta, pero siguió rondando por ahí. Dio una vuelta alrededor del cráter mirando hacia la ladera de la montaña, creyendo que se podía haber quedado por el camino. Enseguida notó el incesante calor que desprendía el volcán y cualquiera en su situación habría salido de allí de inmediato, pero su resistencia innata le permitió continuar analizando la zona.

“No he podido equivocarme… – pensaba – Era su energía, sin duda”.

Fue entonces cuando se le ocurrió asomar la cabeza al interior del cráter. Pudo ver la lava al fondo, pero enseguida notó algo fuera de lo normal.

“He estado aquí muchas veces, pero nunca he podido ver la lava a simple vista. Siempre notaba un fuerte calor del interior, pero mi vista no alcanzaba a verla. Sin embargo, ahora no sólo la veo, sino que además no está en calma. Hay burbujas y lenguas de fuego constantes, y está empezando a subir. Parece que va a entrar en erupción, pero esto es muy repentino, la última vez que estuve aquí no había nada de esto, y no fue hace tanto. Ha tenido que ocurrir algo que ha hecho despertar al volcán… – Ahí fue cuando se dio cuenta – No será… ¡Arturo!”

Fidel se quedó mirando al interior del cráter, contemplando la posibilidad de que lo que se le acababa de pasar por la cabeza fuera real o sólo imaginaciones suyas.

“¿Será verdad? – Pensó – Si es así, eso explicaría por qué Shawn ha dicho que está muerto. Arturo es muy fuerte, pero sin poderes, incluso con ellos, sobrevivir a un volcán… – A medida que hablaba, la lava subía un poco más – ¿Cómo habrá pasado? ¿Se habrá caído? Que yo sepa no es tan torpe, ¿le habrán tirado? No, no puede ser… ¡Estoy empezando a ponerme nervioso! ¡Arturo, por lo que más quieras, si estás ahí sal rápido!”

El caballero del fuego estaba a punto de morir en un su mundo interior. Tenía parte del cuerpo cubierto por escarcha, no se podía mover, no sentía nada salvo un frío infernal. Su respiración era entrecortada y forzosa, apenas veía algo y los fantasmas del pasado seguían preparados para abalanzarse sobre él en cuanto se rindiera a la eterna oscuridad.

“Haaa, haaa – respiraba por la boca y echaba vaho con cada aspiración – Parece que todo acaba aquí. Haaa, haaaa”.

Intentó moverse como último intento de resistencia, aferrándose a la vida, pero su cuerpo no le respondía.

“Mierda… Ni siquiera puedo ponerme de pie para morir luchando… Voy a ser asesinado por mis propias dudas y aprehensiones. Qué triste… Si sólo… Si tan sólo hubiera tenido una última oportunidad… Habría utilizado mis poderes para detener a Fidel… He estado ignorando lo que hacía, y por culpa de eso puede morir…”

Con sus últimas fuerzas, levantó levemente la mano del suelo, que cayó de nuevo a los pocos segundos. Intentó Arañar la tierra, pero la capa de hielo se lo impedía. Por suerte era fina y con un suave impacto logró atravesarla. Arañó el suelo y cogió un poco de tierra y la estrujó en su mano.

“Él… Él es el único que queda… Pero yo, no he hecho nada por evitarlo… Eso es lo único que lamento… Una última oportunidad…”

En ese momento, miró hacia el frente y vio los fantasmas de los cuerpos de los caballeros de nuevo, unos metros más adelante. Al verlos, sonrió y fue cerrando los ojos lentamente hasta caer en la más profunda oscuridad. Su mano perdió la fuerza, y la tierra que sujetaba se desprendió parcialmente, para terminar siendo arrastrada por el viento hasta dispersarse completamente en medio de la nada.

1 comentarios:

Arthas dijo...

Buen capitulo si señor. Hay muchas tramas abiertas y eso me gusta xDD. A ver como queda la cosa la verdad, a ver si despues de tanto entrenar se ve una evolucion.

P.D: La mejor saga para mi fue la de las tetas xDDDD